Entrevista al Doctor Francisco José Rubia Vila

por | 17 julio, 2018

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Por Omar Navarro

Estimados lectores:

Para esta entrevista he tenido el privilegio de contar con la participación del Doctor Francisco José Vila Rubia (Málaga 1938) cuya faceta de melómano y pianista he podido descubrir al visionar gran parte de las charlas y entrevistas que, con él como protagonista, circulan por la red. El Doctor Rubia es especialista  en la Fisiología del Sistema Nervioso (campo en el que ha trabajado durante más de 40 años) y, por ello, es una referencia si queremos saber sobre el cerebro; en este caso  sobre el cerebro y la música. El Doctor ha tenido la amabilidad de contestar a mis preguntas a través del correo electrónico.

Francisco RubiaPara aquellos que no le conozcan, citaré parte de su extenso currículum:

Estudió Medicina en las Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad de Düsseldorf (Alemania). Ha sido Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad Ludwig Maximillian de Múnich. Ha sido Subdirector del Hospital Ramón y Cajal y Director de su Departamento de Investigación. Es miembro numerario de la Real Academia Nacional de Medicina (sillón nº 2) y Vicepresidente de la Academia Europea de Ciencias y Artes con Sede en Salzburgo. Asimismo, Francisco Rubia es autor de los libros: “Manual de Neurociencia”, “El Cerebro nos Engaña”, “Percepción Social de la Ciencia”, “La Conexión Divina”, “¿Qué sabes de tu cerebro? 60 respuestas a 60 preguntas” y “El sexo del cerebro. La diferencia fundamental entre hombres y mujeres”.


Omar Navarro: Doctor Rubia, cuéntenos algo, por favor, en relación a su faceta musical: primer contacto con la música, educación musical, cómo desarrolla en la actualidad actividades musicales, etc.

Francisco Rubia: Hice en la niñez tres años de solfeo y dos de piano. Lo dejé con 11 años por los estudios de bachillerato (tuve que prepararme para examinarme de ingreso y primero en tres meses). Volví a retomar la música en Italia (un año en Pisa como profesor invitado en el Instituto de Fisiología). Allí conocí a una discípula del compositor Alfredo Casella que me contagió su entusiasmo por la música. Alquilé un piano y empecé a leer música. Nunca he tenido un profesor, excepto en mi niñez. Una vez en Madrid contacté con un grupo de aficionados y hemos dado algunos conciertos amateur en España. Mi última actuación fue en la Real Academia Nacional de Medicina tocando al piano el Quinteto K452 de Mozart en versión para piano y cuerdas. Luego me fracturé el brazo y como secuelas me quedó una insensibilidad en los dedos, lo que ha supuesto que dejara el grupo. Ahora sólo toco en casa.

 

ON: ¿Cuáles son sus compositores o repertorio favorito?

FR: Es difícil señalar unos y no mencionar otros, pero siempre he tenido una gran admiración por Bach y Mozart. Respecto a algunas preferencias: Vespro della beata Vergine de Monteverdi, misa en si menor, BWV 232 de Bach, Concierto para dos pianos, K488 de Mozart, Don Giovanni y la Gran Misa en do menor K427, Variaciones Goldberg de Bach y un largo etcétera…

 

ON: ¿Entra Richard Wagner dentro de sus gustos?

FR: No está en la lista de mis preferidos, aunque reconozca su valía. Quizá estoy influenciado por lo que ocurre cada año en el Festival de Bayreuth, donde se reúne probablemente lo más conservador del país. Además, conozco la historia de Houston Stewart Chamberlain, casado con la hija de Wagner y precursor de las teorías racistas de Hitler. Wagner fue asimismo amigo de otro gran precursor de las teorías racistas alemanas: Joseph Arthur de Gobineau. Sé que los españoles hemos sido siempre germanófilos, pero yo he estado demasiado tiempo en Alemania para no serlo.

 

ON: Usted enseñó en la universidad Ludwig Maximilliam de Munich ¿Asistió a algún concierto o función de ópera “históricos”? Por ejemplo, una función con Carlos Kleiber.

FR: No recuerdo esos conciertos. Sí me acuerdo de Karl Richter, al que escuché varias veces dirigiendo Bach en la sala del Deutsches Museum.

 

ON: Desde un punto de vista evolutivo ¿cómo definiría usted la música? En otras palabras ¿cuál puede ser la ventaja evolutiva de la música y cuál puede ser su significado o función oculta en el colectivo humano más allá de lo que nosotros percibimos de forma obvia: disfrutar escuchándola, los eventos sociales en torno a ella, etc.?

FR: No hay nada que se pueda afirmar con seguridad. Se supone que la música y el lenguaje se desarrollaron conjuntamente como medio de comunicación; se habla incluso de un “musilenguaje”, y hay autores que suponen que la música es incluso anterior al lenguaje. Sobre su función evolutiva es probable que sirviera, aparte de para la comunicación, como elemento de cohesión social. Darwin supone que fue útil, junto con la danza, para el cortejo. También se la ha considerado como el lenguaje universal de la humanidad. En muchas culturas suele estar asociada a la danza y se dice que es difícil encontrar una danza que no esté acompañada de música.

 

ON: Hay múltiples noticias, aparecidas en los medios, sobre los efectos beneficiosos para los niños de practicar un instrumento. ¿Existen evidencias de diferencias significativas entre niños que se hayan educado con o sin música? ¿Es la música realmente efectiva para tratar ciertos trastornos?

FR: Parece claro que la educación en música beneficia el aprendizaje de otras habilidades, entre otras el lenguaje, lo cual no es de extrañar habida cuenta de que las áreas cerebrales para el lenguaje y la música se solapan en parte. Sin embargo, son de dudar afirmaciones de que con ello mejora la inteligencia.

Respecto al efecto beneficioso en pacientes, se conoce el efecto beneficioso en enfermos de Parkinson debido a que la música estimula la producción de dopamina, neurotransmisor que falta en esa enfermedad.

 

ON: ¿Cuál puede ser el vínculo entre música y emociones? ¿Por qué diferentes músicas pueden activar diferentes estados emocionales? ¿Sabe usted de algún estudio que haya analizado parámetros objetivos de la música y haya observado sus efectos subjetivos en las personas?

FR: En la pregunta anterior ya se ha establecido la influencia de la música sobre la dopamina, neurotransmisor importante en el sistema límbico o cerebro emocional y que juega un papel importante en el sistema de recompensa cerebral. La relación entre la música y las emociones es obvia.

 

ON: Usted siempre comenta que lo que percibimos a través de nuestros sentidos no existe fuera de nosotros: los colores, los sonidos, etc. son producto de nuestro cerebro que crea una realidad a nivel de especie y a nivel individual. Dicho esto ¿cómo se explica que ciertas músicas, elaboradas por seres humanos, influyan en animales o plantas?

FR: Que los sonidos no existan tal y como lo percibimos sino que en parte sea creación del cerebro, eso no significa que no existan fuera de nosotros diversos tipos de energía: mecánica, química, acústica, electromagnética, etc. que inciden sobre los órganos de los sentidos. En cualquier caso, creo que en la influencia de la música sobre plantas y animales queda aún mucho por investigar.

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